lunes, 26 de noviembre de 2012

Biografía de Al-Husein




Biografía de Al-Husayn 

Su genealogía

Es el hijo de Ali رضيى الله عنه y de Fatima رضيى الله عنها, y nieto del Profeta صلى الله عليه وسلم.



Después de la muerte de Mu’awiya, hijo de Yazid preconiza el califato y le pide que le preste juramento de lealtad (60 h.)


En el momento donde Mu’awiya rinde su último suspiro en Damasco, Yazid se encuentra en Hawarin, cerca de Alepo. Al enterarse de la noticia, volvió a Damasco, donde se fue directamente al cementerio, y suplicó en la tumba de su padre.

A continuación Yazid envió a Al-Walid Ibn ‘Uqba, gobernador de Medina, la noticia de la muerte de su padre; le escribió también que pidiera a los Medinenses que le prestaran juramento de lealtad mientras era califa, y que comenzaran por los 'pilares' de los Quraish, sobre todo por Al-Husayn Ibn ‘Ali.

En Medina, tan pronto la recibió, Al-Walid hizo venir a Abdullah Ibn Az-Zubayr y Al-Husayn (que Allah esté complacido con ellos) y les pidió que hicieran juramento de lealtad al nuevo califa.

Abdullah Ibn Az-Zubayr y Al-Husayn viniendo los dos, no prestaron juramento y pidieron remitir el asunto para un poco más tarde.


Su viaje hacia Mekkah (60 h.)


Al-Husayn dejó entonces Medina y emprendió el camino hacia Mekkah.
Llegó a Mekkah el 4 de Sha’ban del año 60.

En Mekkah, se instaló en casa de sus parientes, y la gente vinieron a visitarle.


La gente de Kufa le pidió volver a ser el nuevo jefe (60 h.)


La noticia de su venida a Mekkah llegó a la ciudad iraquí de Kufa; las cartas empezaron muy pronto a llegar de esta ciudad: sus autores invitaron Al-Husayn a venir a Kufa para que ellos hicieran de él su dirigente.

La primera carta que Al-Husayn recibió incluía estas palabras: “Nosotros no tenemos dirigente. Ven, puede ser que Allah nos reuna a través de ti sobre la verdad”.


Envió a Muslim Ibn Aqil para confirmar lo que escuchó (60 h.)

Envió a su primo, Muslim Ibn Aqil, para enterarse sobre la realidad de la situación allí, con el fin de informarle. Fue hacia la mitad del mes de Ramadán 60.

Éste recibió el juramento de lealtad, más o menos de 18.000 habitantes de Kufa, que ejecutaron delante de él el juramento de apoyar y proteger, incluso al precio de sus vidas, Al-Husayn....

Constatando este apoyo en masa y popular, Muslim envió una carta a Al-Husayn para informarle de todo esto y pedirle que viniera lo más rápido a Kufa. Entonces a continuación de esta carta de Muslim, Al-Husayn comenzó los preparativos para la partida. (Al Bidaya wan-nihaya)

La carta de Muslim llegó a Al-Husayn en el mes de Dhul Qa’da 60.


Algunos compañeros le desaconsejaron hacer ese viaje


Ibn Abbas رصيى الله عنه le recordó cuánta gente de Irak podían revelarse, ser traidores y que no debía darles confianza... Pero Al-Husayn decidió de todas formas partir. Él tenía confianza plena, notablemente a causa de la confirmación de Muslim, sobre la lealtad de los habitantes de Kufa, lo que hizo que llevara con él a su familia...

Abu Sa’id Al-Khudri le dijo: “...Permanece en tu casa y no salgas contra el dirigente”.

Jabir Ibn Abdillah: “No conduzcas a los musulmanes a entrar en conflicto los unos contra los otros”.

En el camino, Abdullah Ibn Omar fue a su encuentro para intentar una vez mas desanimarle, pero él le mostró los sacos llenos de mensajes de apoyo que recibió de Kufa, lo que alentó su intención de continuar el viaje para reunirse con los que le esperaban.

Al-Miswar Ibn Makhrama le había dicho: “No te fíes ni de las cartas de la gente de Irak, ni de la afirmación de Ibn Az-Zubayr que te garantiza que esa gente te ayudará”.

Abu Bakr Ibn Abd Ar-Rahman: “...Aquellos incluso que te prometieron ayudarte, te combatirán”.



El cambio de la situación en Kufa


Cuando la carta de Muslim a Al-Husayn hubo dejado la ciudad, un nuevo gobernador fue nombrado para Kufa en la persona de Ubaydullah Ibn Ziyad, hasta entonces gobernador de la ciudad vecina de Basora solamente.

Desde que tomó sus funciones en Kufa, Ibn Ziyad hizo un discurso público: con un tono severo, profirió amenazas explícitas y pidió que todo dirigente de alguna tribu que conozca a un miembro de su tribu que albergue en su casa a un extranjero debe advertir al gobernador. (WK pp. 172-173)


Desde que supo la noticia, Muslim cambió de anfitrión: se fue a casa de Hani Ibn ‘Urwa. Por desgracia, no comprendió que la situación estaba en trámite de cambiar y que debía enviar una nueva carta a Al-Husayn para decirle que no viniera; él no emprendió nada en ese sentido (WK p. 176)


Ibn Ziyad no tardó en saber que era Hani Ibn ‘Urwa quien albergaba a Muslim Ibn ‘Aqil. Cuando Hani tuvo un interrogatorio con el gobernador y Muslim lo supo, buscó reunir a las personas que le juraron lealtad, para que hicieran frente; un cierto número de esas personas se reunieron efectivamente a su llamada para hacer frente a Ibn Ziyad, pero el gobernador consiguió dispersarles y Muslim se encontró solo. Fue encarcelado el 8 de Dhul Hijjah del año 60. Antes de ser ejecutado, logró pedir a Muhammad Ibn Al-Ash’ath que hiciera llegar a Al-Husayn la noticia del giro de situación y que le dijera que no viniera.



La salida hacia Kufa (60 h.)

El mísmo día –el 8 de Dhul Hijja 60- Al-Husayn dejó Mekkah con los suyos para dirigirse a Kufa.



Fue informado del giro de la situación


Fue solamente cuando considerablemente se acercó a su objetivo y hubo llegado a Zubbala que un emisario, enviado por Muhammad Ibn Al-Ash’ath, lo encontró y le puso al corriente del cambio de situación que ocurrió en Kufa.

Durante otra etapa todavía, en Tha’labiyya, otro hombre vino e informó al grupo de Al-Husayn de la muerte de Muslim y de Hani; rogó insistentemente a Al-Husayn y los suyos que regresaran por donde habían venido. Pero los parientes cercanos de Muslim exclamaron en seguida que ahora no tenían otra solución que la de vengar a Muslim. Al-Husayn pensó en regresar; pero frente a la determinación de estos parientes de Muslim, decidió continuar.


El encuentro con la armada de Kufa

Avanzando todavía, giró su trayectoria y tomó la dirección de Kerbala. Ibn Ziyad encargó a Omar Ibn Sa’d de interceptar Al-Husayn; Omar Ibn Sa’d pidió que se le descartara de esta tarea pero Ibn Ziyad se mostró intransigente.

Cuando llegó a Karbala y plantó cara a la armada enviada por Ubaydullah Ibn Ziyad, se dió cuenta que aquellos que, justamente, prometieron apoyarle, estaban ahora allí, frente a él, para detenerle... Se trababa de una de sus peores traiciones...

Comprendiendo que no habían otras alternativas, Al-Husayn sugirió entonces tres proposiciones a la armada que le plantaba cara: que se le condujera a la frontera para combatir al enemigo al lado de los musulmanes; que se le dejara regresar de donde vino (Mekkah); o que se le condujera ante Yazid para que le jurara lealtad.

Omar Ibn Sa’d envió un emisario para informar a Ibn Ziyad de las proposiciones de Al-Husayn. Pero el gobernador se mostró intratable: rechazó las tres proposiciones y exigió que Al-Husayn se declarara prisionero.


Su martirio (60 h.)


Rechazó esta alternativa, lo que desencadenó una batalla durante la cual Al-Husayn cayó, matado en martirio en la llanura de Karbala el 10 de Muharram del año 60.

Sus méritos

Abu Sa’id al- Khidri رضي الله عنه declaró: “ El Profeta صلى الله عليه وسلم dijo: “Al-Hassan y Al-Hussayn son los dos señores de la juventud del Paraíso”. (Ahmad)

‘Ali رضي الله عنه contó: “Un día, entrando a la casa del Mensajero de Allah صلى الله عليه وسلم, vi que sus ojos se desbordaban de lágrimas. Así que le pregunté: “¿Qué es lo que te hace llorar Oh Mensajero de Allah?” - dijo “El Ángel Gabriel, acaba de dejarme. Me informó que Al-Hussayn sería asesinado cerca del Éufrates. Y me preguntó, ¿quieres sentir la tierra dónde será asesinado?, tendió su mano, cogió un puñado de tierra y me la dió. No pude entonces impedir que mis ojos se desbordaran de lágrimas”. (Ahmad)


Ya’li Ibn Marrah رضي الله عنه relató este testimonio: “El Profeta  صلى الله عليه وسلم dijo: Al-Hussayn forma parte de mi y yo formo parte de Al-Hussayn. Allah ama a quién ama Al-Hussayn. Al-Hussayn es un santo de entre los santos”. (At-Tirmidi)


Abu Hurayra رضي الله عنه dijo: “El Profeta صلى الله عليه و سلم observando Al-Hassan, Al-Hussayn y Fátima (la madre de éstos), dijo: “Estaría en guerra contra quien haya estado en guerra contra vosotros y en paz con quien haya estado en paz con vosotros”. (Ahmad)


Abu Hurayra رضي الله عنه dijo: “El Profeta dijo: “El que ama Al-Hassan y Al-Husayn, me habrá amado, y el que les deteste, me habrá detestado”. (Ahmad)

Ibn Sabit declaró: “Al-Hussayn Ibn ‘Ali entró un día en la mezquita. Jabir Ibn Abdullah dijo entonces: “El que quiera ver el señor de la juventud del Paraíso, que observe a éste (Al-Hussayn). Es lo que escuché del Profeta صلى الله عليه وسلم”. (Ahmad)

Antes de morir, Mu’awiya dejó sus últimas recomendaciones a Yazid, de entre éstas estaba el hecho de guardar en la mente el derecho de Al-Hussayn y de reconocer su valor. (Ibn Taymiya 2/324)

Y lamentablemente como su hermano y su padre, él también fue venerado y adorado por los shiítas rawafid.

Que Allah nos preserve.




Fuente: http://mouslim.over-blog.org/article-6195128.html
Traducido del francés al castellano por : Umm Yasmin Al Andalusia para el equipo de traducción del foro "Musulmana de Ahl Sunna wa'al Yama'ah"www.islamentrehermanas.com
Texto en castellano tomado de: http://www.islamentrehermanas.com/t8446-biografia-de-al-husayn

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